Moscas de la carne y metálicas

       

Usualmente los adultos son moscas grandes con un color azul o verde metálico. Usualmente sus huevos se depositan en la carne o en animales muertos, aunque se pueden colocar en materiales de vegetales en descomposición cuando no hay carne disponible.

Frecuentemente se encuentran en desechos de carne o desperdicios contenidos en la basura. Los botes de basura son las fuentes más importantes en áreas urbanas. En un sólo bote se han producido más de 30.000 moscas en una semana. Las larvas recién nacidas se alimentan durante un corto tiempo en la superficie con material en descomposición, donde se depositan los huevos y luego se recubren de material en descomposición, bajo tierra. Cuando maduran, las larvas dejan los materiales alimenticios, y se cobijan en la tierra y se convierten a pupas.

Las moscas de esta familia tienen hábitats de alimentación y órganos bucales similares a los de la mosca doméstica y son portadores mecánicos de organismos de enfermedades.

Las moscas metálicas azules pertenecen a los géneros Cynomyopsis y Calliphora.

 

Estas moscas requieren 15 o más días para desarrollarse desde huevo a la etapa de adulto. Son comunes en los hogares y otros edificios en climas fríos, especialmente si estan presentes materiales de alimentación apropiados. Son atraídos por los animales muertos, la carne y los vegetales en descomposición.

Las moscas metálicas bronce y verde más comunes pertenecen a los géneros Phaenicia, Lucilia y Bufolucilia aunque existen otros géneros menos comunes. Las moscas metálicas verdes frecuentemente son los miembros más numerosos de la familia Calliphoridae y se encuentran en todo Estados Unidos. Las que se encuentran más comúnmente alrededor del hombre son las moscas metálicas de bronce Phaenicia senicata (Meigen) y las moscas metálicas verde Phaenicia pallescens (Shannon) y Phaenicia caeruleivinidis (McQuart).

Estas moscas tienen un ciclo de vida relativamente corto, con sólo de 9 a 21 días desde el huevo hasta la etapa adulta. Los huevos se depositan sobre material animal en descomposición o en mezclas de desechos vegetales y animales. Las larvas se alimentan de este material de 2 a 10 días y luego se cobijan en la tierra para convenirse en pupas. Estas moscas normalmente se resguardan del invierno en el suelo como larvas totalmente desarrolladas.

Phormia regina (Meigen) la mosca panteonera, es común en Estados Unidos. Es más abundante durante los meses cálidos de primavera pero frecuentemente se ve en los días cálidos durante el invierno. Los adultos son oscuros, color verde metálico.

Los huevos se depositan sobre carne, desperdicios o en los bordes de heridas abiertas de animales vivos. El ciclo de vida requiere de 10 a 23 días desde el huevo hasta que son adultos.

Pollenia rudis (Fabricius) la mosca de racimo, es común en todo Estados Unidos, exceptuando la frontera hacia el Golfo de México. Recibe ese nombre por su hábito es formar racimos compactos de individuos en invernación, se encuentra en habitaciones superiores, áticos o marcos de las ventanas. Los adultos frecuentemente las confunden con las moscas domésticas, aunque son un poco más grandes y un poco más oscuras.

La mosca de racimo, a diferencia de la mosca doméstica dobla un ala sobre la otra cuando está descansando. También son mucho más lentas en su movimiento y vuelan mucho más lento. La presencia del cabello amarillo rizado en los lados del tórax separa a esta especie de cualquier otro Calliphorido estadounidense. Los huevos se depositan al azar en fisuras en el piso. Las larvas recién nacidas entran al cuerpo de ciertos gusanos donde se alimentan en un lapso de 11 a 14 días. Al madurar salen del cuerpo del gusano y se convierten en pupa, en la tierra.

Durante el otoño, los adultos se congregan en los huecos de las casas, particularmente en las paredes. Pueden entrar a través de cualquier número de pequeñas aberturas, de manera que casi todo el tiempo resultan poco útiles las mallas. En días calurosos, durante el invierno, así como al iniciar la primavera salen de estos huecos en grandes números y frecuentemente se quedan atrapadas dentro de la construcción. También las encontramos frecuentemente en los exteriores de las edificaciones en días calurosos y soleados, particularmente en los muros que dan al este y hacia el sur que han sido calentados por el sol durante casi todo el día. No existe un daño particular aparte de la molestia ocasionada por su gran número